Centro de Ojos de La Coruña

Dr. Jose Antonio Saavedra Pazos

Día mundial de la diabetes


La retinopatía diabética es la expresión ocular (retiniana) de la microangiopatía diabética y puede afectar tanto a diabéticos juveniles como adultos.

Aproximadamente el 5% de la población es diabética, afectando la retinopatía a casi el 50% de los pacientes diabéticos con más de 15 años de evolución, constituyendo una causa muy importante de posible ceguera bilateral e irreversible en nuestro medio (junto al glaucoma, la degeneración macular asociada a la edad y la miopía magna).

Su aparición depende tanto del tiempo de evolución de la enfermedad como del grado de control metabólico que se haga en los primeros años desde el diagnóstico de la diabetes. Además, factores metabólicos como el colesterol y los triglicéridos elevados, la hipertensión arterial y el tabaco pueden empeorar su evolución.

Una vez instaurada la retinopatía, el principal tratamiento eficaz precoz del que disponemos es el láser de argón, con el que, utilizado a modo de "cortafuegos", trataremos de que no progrese. Si así lo hiciese la enfermedad puede evolucionar produciendo hemorragias intraoculares e incluso desprendimiento de retina y ceguera.

Por todo ello, el mejor tratamiento de la retinopatía diabética es el correcto control metabólico de la enfermedad, la dieta, un tratamiento adecuado con insulina o antidiabéticos orales y el ejercicio físico, junto a la vigilancia periódica (anual si todo es normal) del fondo de ojo por parte del oftalmólogo, para poder hacer una indicación oportuna y precoz de la terapia con láser y poder evitar así situaciones de baja visión y ceguera.