Centro de Ojos de La Coruña

Dr. Jose Antonio Saavedra Pazos

Alzheimer


¿Podría un examen visual diagnosticar la Enfermedad de Alzheimer?

La Enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia en el mundo (60-70% de todos los casos), con más de 50millones de personas actualmente. Su incidencia aumenta con la edad y se espera que se cuadruplique el número de casos en los próximos 30 años. La causa es el depósito progresivo de proteínas anormales que dañan progresivamente las neuronas cerebrales.

Se sabe que la enfermedad de Alzheimer (EA) comienza a alterar y dañar el cerebro, años, incluso décadas, antes de que aparezcan los primeros síntomas, lo que hace que su identificación temprana sea primordial para retrasar su progresión.

La relación entre tejido nervioso y ojos se ha convertido en los últimos años en un área de creciente interés para oftalmólogos y neurólogos, dado que el nervio óptico conecta directamente nuestro cerebro a la parte neural de nuestros ojos (retina).

Inicialmente, además de los síntomas clásicos a nivel cognitivo, los pacientes pueden notar precozmente problemas visuales en la percepción de profundidad, seguimiento de objetos en movimiento y alteraciones en el contraste.

Un estudio publicado en Neurobiology of Aging, científicios de la U. de California (San Diego, EEUU) aseguran que la rapidez con la que se dilata la pupila en una persona que está realizando pruebas cognitivas puede ser un método de bajo coste y pocos invasivo para ayudar en la detección de individuos con mayor riesgo genético de Alzheimer, antes de que comience el deterioro cognitivo.

Nuevos estudios (Journal Ophthalmolgy Retina Nov 2019 - Duke Eye Center) sugieren que el adelgazamiento en la capa plexiforme interna de las células ganglionares y la pérdida de vasos sanguíneos a nivel de las capas profundas de la retina (que es considerada, en definitiva, una extensión del cerebro), puede ser un signo incipiente y constituir un biomarcador no invasivo de Enfermedad de Alzheimer. Actualmente existe tecnología como la Angio-OCT (OCTA) que nos permite el estudio de dicha circulación y las diferencias de densidad vascular entre pacientes sanos y pacientes con Alzheimer incipiente. En comparación con las punciones lumbares y los scanner cerebrales y otras pruebas de imagen se trata de un examen muy rápido, accesible y no invasivo. Esto nos permitiría un diagnóstico más precoz, cuando aún los síntomas de pérdida de memoria no son evidentes.